Ernest Hemingway : Construir los sentimientos

En el libro de Ernest Hemingway Paris era una fiesta, que estoy leyendo actualmente ( muy recomendable por cierto) me he encontrado con una frase muy llamativa.

Por: flickr.com/photos/torontohistory/9623687088/

Dice Hemingway :

“A partir del momento en que empecé a despedazar mi estilo y a desprenderme de toda facilidad y a probar de construir en lugar de describir, mi trabajo se había hecho apasionante. “

Construir en lugar de describir.

Muy sugerente referencia. Solo que Hemingway es experto en apuntar ideas pero no revelar su significado.

¿Qué quería decir con eso de construir?

De manera que me puse a investigar. Y haciéndolo llegué a un párrafo del mismo Hemingway en Death in the Afternoon (Muerte por la tarde).

 “ Estaba intentando escribir entonces y encontré que la mayor dificultad, aparte de saber de verdad lo que realmente sientes, en lugar de lo que se supone que debes sentir, y que te han enseñado a sentir, fue dejar de lado lo que realmente sucedió en acción; cuáles fueron las cosas reales que produjeron la emoción que experimentaste. Al escribir para un periódico cuentas lo sucedido y, con un truco y otro, comunicas la emoción ayudada por el elemento de oportunidad que da emoción a cualquier cosa que sucede en un día determinado; pero lo real, la secuencia de movimiento y hecho que hizo la emoción y que sería tan válida en un año o en diez años o, con suerte y si lo escribiste de una forma suficientemente pura, para siempre estaba más allá de mí y yo estaba trabajando mucho para conseguirlo. “

Bueno un poco mejor, pero no lo suficiente.

Acudamos pues a otra cita para aclarar un poco más el pensamiento de Hemingway:

“La observación atenta de la vida es fundamental para una buena escritura según Hemingway. La clave es no solo mirar y escuchar atentamente los eventos externos, sino también notar cualquier emoción que los eventos te produzcan y luego rastrear e identificar con precisión lo que causó la emoción. Si puedes identificar la acción o sensación concreta que causó la emoción y la presentas con precisión y completamente redondeada en tu historia, tus lectores deberían sentir la misma emoción.”

En algún lado me suena haber leído algo parecido de García Márquez. Algo como “no digas que está lloviendo, haz que el lector sienta la lluvia”.

De lo que se trata esa construcción es de combinar todos los elementos que producen una emoción, y no limitarse a contar de una manera pasiva y exterior qué ocurre.

Por poner un ejemplo:

Describir sería decir algo como ” Ramírez se enfadó muchísimo cuando vio que la charla del profesor daba sin mencionarle era la que el propio Ramírez había dejado sobre la mesa de su despacho hace una semana.”

Ahí el escritor describe lo que ocurre. Vemos el enfado, pero no lo sentimos.

Probemos a construir las emociones como dice Hemingway. Ponte en la posición de Ramírez. Te han robado el trabajo. No te mencionan. Te sientes poco importante, notas incredulidad, rabia, quizá hasta ganas de gritar o de recurrir a la violencia.

Esos son los ingredientes que podrían servirte para crear la emoción de Ramírez. Pero no basta con tener los elementos. Ese solo es el primer paso. Es como saber que se hace una tortilla con huevos y con patatas. La manera de combinar los elementos es esencial. Y esa combinación es la que hace que la escritura sea gran escritura.

Podrías decir algo así:

“Ramírez no podía creerse que el profesor estuviera dando la misma charla que él le había propuesto. Exactamente la misma. Noto como si una ola roja de rabia le subiera por el pecho. Cómo podía ser tan miserable. El muy canalla. Ramírez deseó en ese momento tener el cuello del profesor en sus manos para poder retorcerlo”.

En esa frase sí se va creando la emoción. El lector puede ir recorriendo el camino que lleva a esa emoción, de manera que cuando llegamos al final podemos no solo saber la emoción que tendría el personaje, sino sentirla.

Es algo muy parecido a lo que comentábamos en otra entrada. Si no hay lágrimas en el autor, no hay lágrimas en el lector. 

Luego ya solo sería cuestión de ir dando la forma más adecuada a la frase para que sea redonda. Al mismo Hemingway le parecía difícil. Pero conociendo el principio de la construcción de las emociones, estarás cambiando no solamente la calidad de lo que escribes, sino también, como decía el propio Ernest, lo que disfrutas escribiendo.

 

 

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