Elementos del estilo. Resumen de “Elements of Style” de Strunk (1)

Elements of style:

 

Si hay un libro mítico para aprender a escribir, es el “Elements of Style” (Elementos de estilo) de William Strunk Jr y W B White.  Aunque se refiere al inglés, la gran mayoría de sus reglas son exactamente aplicables al español.  Si te tomas la escritura en serio, tienes que conocerlas.

 

1.     Regla no aplicable en español. Se refiere a la formación de los posesivos.

 

2.     En una serie de 3 o más términos con una sola conjunción, usa una coma después de cada término, salvo después del último.

Tomamos vino, cerveza, y champán.

 

3.     Hay que rodear con comas las expresiones que suponen un paréntesis, si la interrupción es importante.

El chofer de Luis Martín, que se llamaba Juan Fernández, llegó a la casa.

Dentro de esta regla se incluyen las expresiones relativas no especificativas, que son las que aclaran algo sin distinguir grupos.

Por ejemplo:

Los soldados, que no estaban heridos, siguieron avanzando.

Eso significa que ninguno de los soldados estaba herido. Es una frase relativa que no especifica ningún grupo. En realidad es como si fueran dos frases distintas:” Los soldados no estaban heridos. Los soldados siguieron avanzando”.

También llevan coma las cláusulas introducidas por preposiciones que se refieren al tiempo o al espacio (como es el caso de “cuando” o “donde”).

En 1453, cuando cayó Constantinopla,…

En Stratford upon Avon, donde nació Shakespeare,..

Por el contrario no llevan comas las frases relativas especificativas.

Los soldados que no estaban heridos siguieron avanzando.

Esa frase nos dice que hay soldados que estaban heridos y soldados que no estaban heridos.

También se han de poner comas en las frases o cláusulas dependientes que preceden a la principal.

Por ejemplo:

Si no vienes pronto, deberás ir por tu cuenta.

Gracias al trabajo hecho por muchos antes que ellos, lograron conseguir sus fines.

 

4.     Pon una coma antes de las conjunciones que introducen una cláusula independiente.

 

La resistencia fue intensa, pero la ciudad cayó.

Las defensas fallaron, y la ciudad cayó.

Las frases unidas con la conjunción copulativa “y” transmiten una sensación un poco desestructurada. Por ello es recomendable sustituirlas por otra partícula que de una indicación más clara de la relación entre las claúsulas.

Solo es recomendable usar la conjunción “y” para unir las frases cuando se transmitir una sensación menos formal.

Las frases de dos partes en las que la segunda es introducida por “tal y como”, “puesto que”, “o”, “ni” o al mismo tiempo requieren una coma antes de la conjunción.

No sobreviviría a aquel día, tal y como nos han contado los testigos.

Sin embargo después de la conjunción no se necesita otra coma.

La situación es complicada, pero (aquí no hay coma) si estamos dispuestos a actuar rápido, podremos solucionarla.

Cuando el sujeto es el mismo en ambas cláusulas y se expresa una sola vez, la coma es útil si el conector es “pero”. Si la conexión es “y”, la coma debe omitirse si la relación entre las dos afirmaciones es cercana o inmediata.

Ramón no comió nada, pero bebió mucho.

Ramón comió un bocadillo y se bebió una cerveza.

 

5.     No unas claúsulas independientes con una coma.

 

Si dos o más claúsulas gramaticalmente completas y no unidas por una conjunción, forman una sola frase compuesta, la manera de unirlas es con punto y coma.

Paris es una gran ciudad; Sus calles están llenas de obras de arte.

Se podrían hacer dos frases independientes, aunque el punto y coma tiene la ventaja de que muestra la conexión.

La coma se ha de usar solo si las frases están unidas con una conjunción, pero si están unidas con un adverbio, se ha de usar punto y coma.

Paris es una gran ciudad y sus calles están llenas de gente.

Nunca había estado en ese lugar; además estaba oscuro como una tumba.

Como excepción a la regla del punto y coma, se usa una coma cuando las cláusulas son muy cortas y parecidas en su forma o cuando el tono es sencillo y conversacional.

Hoy aquí, mañana allí.

 

6.     No rompas las frases con puntos si corresponde una coma.

 

En otras palabras, no uses puntos en lugar de comas, como en el ejemplo siguiente:

Lo conocí entonces. En el tren que iba a Madrid.

Se puede usar el punto con una función enfática, pero el escritor se ha de asegurar de que se produzca ese énfasis o parecerá un error.

Las reglas números 3, 4, 5 y 6 cubren los principios más importantes que gobiernan la puntuación. Se deben controlar tanto que su aplicación sea automática.

7.     Usa un punto y coma después de una claúsula independiente para introducir una lista de particularidades, un apositivo, una amplificación o una cita ilustrativa.

Los dos puntos le dicen al lector que lo que sigue está estrechamente relacionado con la cláusula precedente. Los dos puntos tienen más efecto que la coma, menos poder para separar que el punto y coma y más formalidad que el guión. Sigue normalmente a una clásula independiente y no debe separar un verbo de su complemento ni una preposición de su objeto.

Por ejemplo:

Mal. Para jugar al fútbol se necesitan: un balón, varios jugadores y una portería.

Bien. Para jugar al fútbol se necesitan varias cosas: un balón, varios jugadores y una portería.

Mal. Los niños que están allí vienen de: Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona.

Bien. Los niños que están allí vienen de Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona.

Se pueden unir dos frases independientes con dos puntos si la segunda aclara o amplifica la primera.

Hay una manera de solucionar este problema: hablar con todos y decirles que esto se tiene que acabar.

Los dos puntos pueden también servir para presentar una cita.

Julio César ya lo dijo claramente: “La suerte está echada”.

Los dos puntos tienen también ciertas funciones de forma: seguir el saludo de una carta formal, separar las horas y los minutos, y separar el título de una obra de su subtítulo o un capítulo de la Biblia de su versículo.

Querido señor Alberto:

El tren sale a las 17:30.

El título del libro es: “Elementos de estilo: La guía para aprender a escribir”.

Nehemiah 11:7.

 

8.     Usa un guión para crear una ruptura abrupta o interrupción y para anunciar un largo apositivo o resumen.

 

El guión es una marca de separación más fuerte que una coma, menos formal que un punto y coma, y más relajado que los paréntesis.

Su primer pensamiento al salir de la cama –si es que tuvo algún pensamiento- fue volver de nuevo.

Usa un guión solo cuando un signo de puntuación más común te parezca inadecuado.

Por ejemplo, esta frase:

Las sospechas de su padre resultaron ciertas – no era Edward lo que le importaba- era San Francisco.

Quedaría mejor así:

Las sospechas de su padre resultaron ciertas. No era Edward lo que le importaba, era san Francisco.

 

9.     El número del sujeto determina el número del verbo.

 

Las palabras que están entre el sujeto y el verbo no afectan al número del verbo.

El sabor agridulce de la juventud – sus pruebas, sus goces, sus aventuras, sus retos- no se olvida fácilmente.

Un fallo común es el uso de una forma verbal en singular en una claúsula relativa que sigue a “uno de “o una expresión similar cuando el relativo es el sujeto

Usa un verbo en singular después de “cada”, “todo el mundo”, “ninguno”, “nadie”

Todo el mundo piensa que tiene un sentido del humor especial.

Un nombre compuesto formado por dos o más nombres unidos casi siempre requiere un verbo en plural.

La mujer y el niño caminaban uno al lado del otro.

Pero ciertos compuestos, normalmente clichés, son tan inseparables que se consideran una unidad y van con un verbo en singular, como ocurre con los sujetos plurales calificados con “cada..” o “todo..”.

Pan y agua fue todo lo que le dieron de comer.

Cada ventana, cuadro y espejo fue destruido.

Un verbo singular sigue siendo singular incluso si se unen a él otros nombres con “junto a él”, “además de”, “excepto”, “así como” u otras expresiones semejantes.

Su vestimenta además de su forma de hablar es incuestionable.

10. Usa el caso apropiado del pronombre. Regla que no tiene demasiada utilidad en español.

 

11. Una frase de participio en el principio de la frase se tiene que referir al sujeto gramatical.

 

Caminando lentamente por la calle, John vio a una mujer con dos niños.>> El caminando se tiene que referir a John y no a la mujer.

Lo mismo ocurre con las frases de participio precedidas por una conjunción o preposición, los nombres en aposición, los adjetivos y las frases de adjetivo que comienzan la frase.

Bien. Al llegar a Chicago, sus amigos fueron a verle.  >>>Los que llegan son los amigos.

Bien. Al llegar a Chicago, fue a ver a sus amigos>>> él es el que llega.

Bien Sin un amigo que le ayudara, encontró la tentación irresistible.

Mal: Sin un amigo que le ayudara, la tentación pudo con él.

 

Si no se cumple esta regla número 11, el resultado puede ser bastante ridículo.

 

Descansando tranquilamente, vio que estaba ese hombre.

En un estado ruinoso, pudo comprar la casa a muy buen precio.

 

Hasta aquí el resumen de la primera parte relativa a las reglas básicas de uso, del libro “Elements Of Style(Elementos de estilo) de William Strunk Jr y W B White.

En entradas posteriores nos referiremos a otras partes del libro:

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2 Comments

  1. Francis Encarnacion 26 marzo, 2018 at 1:54 pm #

    Y la parte 2?

    Responder

    • IvanC 27 abril, 2018 at 3:23 pm #

      Algún día la haré.

      Responder

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