El arte del ensayo

El otro día  mi amigo Homo Minimus, del blog Homominimus.com sobre minimalismo me envío  por correo un artículo de hace unos años, escrito por Paul Graham ( un personaje muy interesante cofundador del famoso Y-Combinator que es como una incubadora de proyectos empresariales).

El artículo se llama la era del ensayo. Si tienes tiempo y sabes inglés, te recomiendo leerlo en su totalidad.

Pero no todo el mundo habla inglés, ni tiene tiempo, así que haré aquí un resumen.

La era del ensayo: ¿Qué no es un ensayo?

Para empezar dice Graham que lo que nos enseñaban en el colegio no es un ensayo. 

Un ensayo tiene temas muy diferentes a aquellos sobre los que escribíamos en el colegio. Pero sobre todo los ensayos no toman una posición y la defienden. Para Graham eso es un recuerdo de cuando las universidades eran sobre todo escuelas de derecho, y los escritos eran ejercicios de defensa de una determinada posición.

El ensayo como intento

¿Qué es entonces un ensayo?

Para Graham hay que acudir al autor francés Montaigne, que en 1580 publicó un libro llamado essaies (ensayos).

Essai es el sustantivo en francés del verbo essaier, intentar. Así que un ensayo es como un intento. Un intento de comprender algo. 

Así que no se trata de tener una idea clara y defenderla sino de empezar con una pregunta e intentar llegar a la respuesta.  

Pero ¿no sería mejor entonces pensar y luego defender la idea?

Ese es el gran descubrimiento de Montaigne: expresar las ideas sirve para formarlas. Es la escritura la que nos lleva a la idea. Y escribir para otras personas nos obliga a que nuestro razonamiento sea más riguroso.

El río

No basta con plantear una pregunta. Hay que encontrar respuestas. Y para ello hay que hacer como los ríos.

Graham dice que la palabra meandro ( o giro del río) viene del río Meander (o Menderes), que es un río de Turquía que hace muchísimos giros para llegar a su destino. Pero lo más curioso es que esos giros no son casualidad, el río fluye en cada momento por el lugar mejor para llegar a su desembocadura.

 

Foto: Flickr.com/photos/inyucho/7285585284/ Meandro de un río. ¿No es meandering un verbo maravilloso?

Lo que hace el río es bajar siempre que puede. Y en caso de que no pueda, va hacia atrás.

Eso mismo es lo que pasa con el ensayo según Graham. El ensayo ha de fluir, pero no hacia abajo sino hacia lo más interesante. Y en caso de encontrarse con un muro, con un punto en el que no se nos ocurre nada más interesante, volver hacia atrás.

Así un ensayo es una línea de pensamiento. Pero al igual que un dibujante borra los trazos innecesarios una vez concluye su dibujo, un escritor ha de podar todos aquellos pensamientos que no van a ningún lado y que solo generen una distracción. 

Lo sorprendente

¿Qué es interesante? Para Graham lo interesante es lo sorprendente, lo que ocurre de una manera diferente a lo que uno habría previsto.

(En este punto, recomiendo ver en mi otra página Entusiasmado.com la teoría de la simplicidad de Desailles, que explica cómo lo que más nos interesa es aquello que implica una conexión más inesperada)

En cualquier campo hay cosas sorprendentes y descubrirlas es una habilidad esencial del ensayista. Para ello es muy conveniente adiestrar el poder de observación.

Aprendiendo a observar

¿Cómo se aprende a observar?

Para Graham cuántas más referencias tienes, más fácil es que observes cosas sorprendentes. Aprende de todo, especialmente historia. Y toma notas. Quizá no las uses, pero los pensamientos volverán a ti con más facilidad.

Conviene fijarse en las cosas que te parece que no están bien, especialmente si son divertidas.

La actitud es la de sorprenderse, actitud exactamente contraria a los “cool” que solo pretenden demostrar que nada les sorprende (nihil admirari)

Fíjate sobre todo en aquellas cosas en las que no deberías estar fijándote.

Desobedecer

El consejo final de Graham es un canto a la creatividad. No hagas lo que se supone que tienes que hacer. No hagas lo que se te dice que hagas. No creas lo que se te dice que creas. No escribas lo que el lector espera que escribas. Y sobre todo no escribas como te enseñaron en el colegio.

Si te parece interesante, nos encantaría que lo compartierasShare on Facebook
Facebook
1Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
No comments yet.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.